Posteado por: zapallitovenenoso | abril 27, 2010

Primer Viaje En Avion

Siempre preferi la tierra, la ruta, el oceano de pasto que es nuestra Pampa. Pero me toco el avion y alli fui.

Asi arranca: el aeropuerto es una marea constante de gente que avanza y se retrae. En el tiempo de espera conte muchisimas mujeres con botox y otras operaciones esteticas, un obispo con el brazo en cabestrillo y al menos dos decenas de hombres de negocios.

Tuvimos tres horas de demora en el vuelo, tiempo que aproveche para comprame un libro, pero finalmente despegamos. El avion era mas pequeño que un micro de linea normal (de mas esta decir que viajamos en Aerolineas Argentinas) y mis piernas largas sufrieron por eso.

Mientras esperabamos para decolar, y consideraba la posibilidad de un accidente (si, siempre me preparo para lo peor) el trafico de la autopista y pensaba que somos muchos. Hay muchos seres humanos, la misma cantidad de personas sentadas en el avion estaban circulando cada minuto por la autopista. Si el avion caia, en realidad no era una gran perdida en terminos de especie, somos como hormigas en algun punto.

El depegue fue… intenso, con el avion temblando hasta el ultimo tornillo, y yo a la par de el.  Ver a la ciudad achicandose a velocidad vertiginosa es una experiencia emocional similar al sexo solo en un punto: es muy dificil de describir. Lo mejor de todo fue cuando el avion se estabilizo, y casi sin esfuerzo arranque la mitad del apoyabrazos. Mire por la ventana y vi como temblaba el ala, que mas parecia una construccion precaria de chapa que un instrumento de alta tecnologia diseñado para soportar fuertes vientos, y me senti bastante intranquilo.

Mientras sobrevolabamos los campos que separran Buenos Aires de la Ciudad de Cordoba, no pude evitar pensar en que viajar en avion nos hace sentir muy grandes y muy pequeños a la vez.

Grandes por haber conquistado el aire, ese medio que los dinosaurios tardaron millones de años en conquistar, y que les costo un alto precio. Dejaron de ser los Lagartos Terribles para convertirse en palomas, gaviotas y aguilas.

Pequeños, porque mientras sobrevolabamos bosques, edificios y galpones, me imaginaba debajo de ellos, y los veia enormes tal cual son comparados con un simple ser humano. Pero desde arriba del avion se veian poco mas que como maquetas muy realistas.

No pude resistirme, tenia que sacar esta foto.

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